martes, marzo 15, 2011

Carta para nadie.

Debo confesarte que a veces siento que mi vida esta vacía, que planear el futuro me está impidiendo vivir el presente, por más prometedor que mi mañana se vea. Siento que cada día que pasa es un día desperdiciado, que no hice aquello que lo haría único, que no lo viví. No me gusta escuchar música todo el día, no solo. Y quisiera que estuvieses aquí, para por lo menos no aburrirme solo. Y aunque todo lo he hecho a la perfección y como las leyes dictan, ha habido momentos en los que quisiera volverme adicto a alguna droga o despertar en una casa desconocida a las dos de la tarde y con resaca. No sé si algún día volverás o siquiera si tú me extrañas como yo a ti, o tan siquiera los momentos que pasamos. Seguiré mi camino, es lo lógico. Aunque espero no despertar un día teniendo cincuenta y tres años y darme cuenta que te esperé demasiado tiempo, o que no te busqué lo suficiente.

P.D. Mi más sentido pésame por la muerte de tu hermana. De alguna manera, después de todo este tiempo, aún me duelen sus cicatrices.

martes, febrero 15, 2011

¡Feliz!

Se siente en mis dedos como articulaciones bífidas a punto de explotar.
tiemblo

.............tiem-blo
...........................t i e m b l o
Son mis dedos las ramas del árbol que es mi cuerpo
y mi raíces se están moviendo;
¡mira, bailan!
Abro mi boca para gritar un arco iris,
y la soledad en mi garganta se va brincando, enojada.
Mi piel es azul como el cielo,
así como los peces,
así como los ojos de un niño sonriendo.
Díganle a mamá que aprendí a sonreír
...............(entre tantos jajás se me están viendo los dientes).
Será la nostalgia,
acaso,
pero qué buen cimiento me dejó la infancia
vivida entre saltos en la cama
─el piso es de lava─
y una rana entre mis manos que también salta.
..........Soy rana,
..........Soy flor,
..........Soy la electricidad en la corriente de una lámpara.
Hágase la luz, y se llena un funeral de abrazos.
Ah, y no me agujeré las venas,
pero qué buena droga es ésta.
“Lo natural es siempre bueno”
Tía, esto me ha llegado de adentro.
Te hago un himno
Te canto una rapsodia, idílica
Te cubro en mantos de mar
Te expando en un abrazo
¡Soy feliz, soy feliz!
Feliz como volcán
o como gato en un regazo
..................................y estambre.
Feliz como cucaracha tras fin del mundo

Feliz porque no hay un solo motivo para estarlo
(psst,
traigo cien guardados bajo los párpados.)

miércoles, febrero 09, 2011

Quiero a alguien que:

~Me hable hasta la madrugada cuando tenga insomnio.

~Note que no piso las lineas en el suelo.
~No se aburra de ver Vanilla Sky conmigo.
~Le ponga "like" a mis estados de Facebook.
~Escuche canciones conmigo sin tener que decir nada.
~Me lea mejor de lo que me han leído.
~Se ría de mis bromas más tontas.
~Me dé la mano aunque no siempre me ponga crema.
~Sea la Sofía de todos mis escritos.
~Me haga esperar el futuro en lugar de extrañar el pasado.
~No me deje salir solo en las fotos.
~Le impresione que vaya a tardar meses leyendo el Quijote.
~Me haga reír cuando esté triste.

Quiero a alguien que me quiera.


martes, enero 25, 2011

Ya luché.

No se trata de encontrarte a la vuelta de cada página, te lo he dicho. Quizás hubo un tiempo en que hubieses amado los tatuajes en mi espalda y el vapor de mi piel cociéndose al sol, pero lo cierto es que no me queda nada de eso, nada. Aún te creo los futuros que juras cuando parpadeas y me alimentas del queso con que está hecha la luna, y lo vomito cuando duermes porque no sabes cuánto lo odio en mi boca. No te deseo como otra ni que tus labios se ausenten a ratos, pero desearía tener el valor de desearlo; querida, ¿ya cuánto nos hemos engañado? Y no me respondes porque, como yo, te está matando el miedo de ver tras el humo en que nos ocultamos. Vamos, que hoy te prometo intentarlo: quiero ser el hombre que no quieres, el que te rasguñe la cintura y te muerda la lengua, y te deje jadeando, y te deje queriendo estar muerta. Olvida el reloj, olvida la silla favorita de tu madre y los azulejos que opacaste con tu aliento; olvídalo todo, pero no a mí. A mí, más que vivirme, recuérdame como el que te enamoró y se colapsó en tus brazos, al que venció a la vida misma para ganar el derecho a rendirse contigo. Y suspírame, suspírame mucho. Me respiro tus ausencias a las dos de la mañana, estando nuestros cuerpos en la cama, y me siento jodido, amor, jodido de tantos besos esparcidos en la nada dentro de tus ojos: ¿dónde quedó tu alma?
Mejor ya no pienses nada, mejor ya no intentaré quererte.

miércoles, enero 19, 2011

Creer en Dios es un derecho.

Pues sí. Siempre hay momentos en los que nos ponemos a pensar todo el asunto de la religión; hoy en día hay muchísimas creencias, algunas más populares que otras, y aunque algunas nos puedan parecer absurdas, todas comparten una misma idea: Dios. Siempre hay alguna entidad, incluso múltiples, superiores al hombre, a la que generalmente se le atribuye los fenómenos que ocurren en el mundo y en nuestras vidas. Pero no, no vengo a discutir si Dios existe o no, porque se desataría una serie interminable de argumentos en su mayoría ridículos; mi intención es tratar de entender la necesidad de Dios en nuestras vidas.

El hombre está lleno de dudas, incertidumbre e inseguridad, lo cual es sólo parte de nuestra naturaleza y el milagro de la vida, y lease "milagro" como "evento que no sabemos explicar". Es por esto que desde siempre el hombre ha creado deidades, pues necesitan un soporte a todo lo que está a su alrededor, además de necesitar algo en que creer, algo en que tener fe y entregarnos cuando el destino está fuera de nuestras manos. Y ya he escuchado a cientos de "intelectuales" que se juran ateos y argumentan siempre las guerras y la muerte que se han causado desde siglos atrás, además de la "falta de sentido común" en creer en un ser todopoderoso que creo todo tan metafóricamente. Nada llevado al extremismo es bueno, especialmente la religión, precisamente por todos los problemas innecesarios que se han logrado por ello, pero como todo acto tiene dos caras, podemos decir que todo esto nos ha mostrado la fortaleza de la convicción humana, la fuerza de la fe; ésta, siendo algo que yo nunca he sentido mucho, es algo que creo que merece admiración más allá de lo que lo lógico y el sentido común dictan. Nótese que estoy hablando sobre religión y no sobre iglesias u organizaciones antes de que vengan a hablar de la falsedad y el interés deshonesto como si de verdad los ofendiese; ése es otro tema que no pienso tocar en esta entrada.
Como sea, lo que quiero decir es que creer en Dios no debería ser un tema de debate (a diferencia de su existencia), sino que debe entenderse como un derecho, un pequeño refugio que algunos eligen usar y otros no. Como dije, yo nunca he sido un hombre de fe, y me considero más bien un agnóstico (aunque debido al ambiente en que crecí y fui educado me deja cierto temor a Dios, por lo que diría que estoy más cerca de la religión que del ateísmo, quién sabe), así que eso de "dejar todo en manos de Dios" o evitar sentirme solo por la presencia omnipotente de Dios nunca me ha funcionado mucho. Pero envidio a los que sí.

(otro tema random... ojalá les haya servido de algo)

martes, diciembre 21, 2010

El amor como antagonista de la amistad.

Una de las cosas que descubrí este 2010 es que si hay una cosa que deteste en el mundo, son los mandilones. Sí, esas cosas que las mujeres en una relación llevan colgando del brazo. Y no tengo problema alguno con que tengan tanto afecto por alguien ni que sean felices; si de ello se trata, por favor enamórense, estén con esa persona que los motiva a sobrellevar los días. Pero no olviden a todas las personas que los acompañaban antes, más específicamente, a los amigos que estaban con ustedes simplemente porque les gustaba hacerlo, sin ningún otro compromiso y sin necesidad de llegar a lo carnal. Y ellos dirán que no es su intención, o que siguen estando ahí para uno tanto como antes, pero lo cierto es que hay un distanciamiento, y para alguien que aprecia tanto una amistad como yo, que la necesita tanto, las distancias crecen demasiado rápido, y a veces es mejor decir adiós que pretender estar agusto con alguien que te hace sentir tan reemplazable.

Quizás exagero, tiendo a hacerlo, pero no veo tan descabellada la idea de mantener las amistades aún teniendo pareja, y es más que aceptable que la frecuencia con que los amigos se juntan disminuya, pero vamos, que sacrificar uno que otro día con la novia para tener una buena plática y risas no requiere de mucho esfuerzo. He perdido dos amigos hasta el momento gracias a esto, y tomando en cuenta el tiempo que me cuesta llamar a alguien mi amigo (para ganar confianza y ser yo plenamente), pues... es realmente una decepción que duele.
Tomen esto como consejo, lectura casual, para identificarse y que les valga madre o, como yo lo he hecho, un pequeño desahogo, que hace rato no publicaba uno.

jueves, diciembre 02, 2010

Lo mucho que te quiero.

......Verás, que la vida nos ha golpeado duro. Pero te quiero cincuenta mil canciones que nadie ha escrito, y se niegan a saberlo las nubes en tus pupilas. Estoy celoso del amor que podrías tenerme mientras yo te quiero de pies ─lunares, miedos, vellos, rodillas lastimadas, la parte baja de tu espalda─ a cabeza. Somos la rima de un poema sin ritmo, más muertos que un dinosaurio, y me vuelvo el demonio de tus tardes miopes, sentada sobre la banqueta: mi Capilla Sixtina; ya llegó tu David, triste Mona Lisa. ¿No ves cómo nos llueven atardeceres y tu abrigo se empapa en puestas de sol? Ya no me siento solo (conjuro de tu ingenio), en el camino a casa te llevo en los zapatos cuando antes corría descalzo. Y dirás entonces que no puedes estar tan enamorada sudando mis abrazos, que te mueres de amor, que te hubiese gustado ser la primera. Y yo te diré ─con labios que no dudan─ que así te quiero enamorada, transpirando de tus besos, que si te llega un invierno me dejes viviendo en tus otoños, que eres la primera en mis noches y de la luna eres el cuarto que me llena. Qué poco me conoces, llorando sueño entre otro sueño, e ignoras mis manos en tu cintura, como ciempiés bajo tu falda del bar en que trabajas, y te doy de propina, ya yaciendo en la penumbra de tus pestañas, el aliento en la garganta y mi futuro enredado entre las piernas. Pero verás que antes que suenen la campana, la vida nos habrá hecho añicos, pues al tiempo le enoja que lo detengas y lo hagas eterno, y yo seguiré como fauno juguetón con tus cosquillas en los dedos: cada vez que me toque los labios, sentiré entre risas un te quiero.